La
idea se le ha ocurrido al diseñador mexicano Fernando Laposse. La original
combinación de azúcar con zumos y té da como resultado unos atractivos vasos
que tienen la peculiaridad de irse derritiendo junto con su contenido.
El
maridaje entre el contenido y el continente abre todo un mundo de posibilidades
tanto visuales como en cuanto a sabores se refiere. Ideal para combinarlo con
preparados secos o amargos. Sin lugar a dudas, ideas maravillosas para un mundo
maravillo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario