Desde el plato de postre hasta el
vaso o la copa, este riquísimo postre ha recorrido en las últimas décadas un
viaje que le está haciendo merecedor de los más valorados elogios y piropos. El
postre, creado en el siglo XVIII en Cataluña, se convirtió en muy poco tiempo en
una receta de elaboración casi obligatoria en fiestas y fechas señaladas,
traspasando la región y extendiéndose por toda la geografía española.
Al mismo tiempo, probablemente
como resultado de algunas recetas que quedaron demasiado líquidas, comenzó la
producción del licor de forma casera, añadiendo brandy o coñac a la mezcla para
darle el toque espirituoso necesario. No sería hasta mediados de los años 90
cuando la producción llegaría hasta las destilerías, y se consagraría como
referente de la gastronomía catalana; con ventas y exportaciones cada vez más
importantes.
La simplicidad de los
ingredientes, que son fáciles de encontrar en cualquier cocina y una receta
fácil de seguir; invita a cualquiera que lo desee a preparar en pocos minutos
su propio licor casero que de seguro sorprenderá en sabor y originalidad. Un
broche dorado, dulce e intenso con el que cerrar cualquier comida y abrir una
sobremesa relajada y extendida.
Ratafia Catalana


No hay comentarios:
Publicar un comentario