
Tanto si leíste los dos artículos anteriores La Ginebra I y La Ginebra II, como si no, seguro que ya tienes claro que es lo que estás tomando cuando abres una botella de este destilado y cual es tu marca y variedad favorita; así que vamos a ir un paso más adelante mostrándote cuales son sus principales combinados y los ingredientes adicionales para conseguir sacarle todo el sabor.
Sin lugar a dudas la gran alianza de nuestros días es la ginebra combinada con tónica, “Gintonic” es la palabra de moda que más escuchan barmans de todos los locales. Sobre como mezclarlos, las proporciones y hasta la temperatura perfecta a la que debe de estar el hielo, se han escrito en los últimos años no digo manuales o guías, si no libros y enciclopedias en los que ni el más mínimo detalle queda suelto o libre de interpretación, dando a pensar que semejantes volúmenes responde a una moda que a veces raya en la extravagancia y lo absurdo.
Lejos de querer adentrarnos en semejante universo, servirán solo unas cuantas palabras para darnos cuenta de la multitud de caminos por la que podemos llevar nuestras copas: cáscara de naranja o limón, lima, vainilla, semillas de enebro, regaliz, nuez moscada, fresas, tomillo, hojas de sauco, pepino, grosellas, pimienta… …la lista sería interminable o de cualquier modo demasiado abierta a gustos y tendencias.
Entrar a discutir en la marca o tipo de tónica para nuestro combinado sería de nuevo abrir la Caja de Pandora para que eruditos en la materia pudiesen mostrar sus interminables conocimientos sobre tan “delicado” tema. Solo en el tipo de copa parece haber un amplio consenso establecido pero no se fíen, la puerta queda abierta y seguro que más de uno pasará para mostrarle las verdades científicas sobre uno u otro modelo y hasta del tipo de cristal que la forma.
Sea como sea y dejando la pedantería de lado, desde este blog solo recomendamos dos cosas: beber con moderación y disfrutar cada sorbo en la mejor compañía deseada.

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