A medida que nos vamos adentrando más en el otoño, volviendo a las mangas largas y toda la ropa guardada desde hace meses, día tras día, el mercurio va acortando su paseo colgado en la pared de mi patio, y mantas y edredones vuelven a vestir nuestras camas. Y así, también, vamos recuperando el gusto por la cuchara y sus cálidas comidas, sopas, guisos y estofados caen mejor en el cuerpo cuando su calor empieza a ser un agradable aliado.
El placer de la "comida caliente" o "de cuchara" es el placer de comer despacio, de reconfortarnos con la pausada cadencia de saborear caldos que reconstruyen cuerpo y alma y llevan en su esencia el sabor de carnes, verduras y legumbres que marcan la diferencia entre lo de siempre y lo excepcional y entre lo simplemente bueno y lo exquisito.
Al norte de la provincia de Salamanca unos treinta municipios forman la demarcación Comarca de la Armuña con sus tierras llanas de labranza que han sabido acoger un cultivo que encuentra en estos suelos un santuario para dar lo mejor que se puede esperar de una de las leguminosas que reinan en nuestro país y nuestra gastronomía.
Lenteja de la Armuña es una Indicación Geográfica Protegida que destaca la calidad de las lentejas producidas bajo este sello de la variedad "Rubia de la Armuña". Poseen un color verde claro, a veces jaspeado, con un alto contenido en hidratos de carbono, proteínas e hierro, pero sobre todo, un sabor y una textura que le confieren su mayor seña de identidad, con unas cualidades organolépticas que marcan la diferencia y crean una cocina distinta y única.
Disfruta del vídeo que he seleccionado.


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